El próximo 8 de febrero, la Iglesia celebra en todo el mundo la Jornada de Oración y Reflexión contra la Trata de Personas. En el marco del año Jubilar, el lema propuesto ha sido «Embajadores de la Esperanza: juntos contra la trata de personas». Como siempre, la fecha coincide con la celebración de la Memoria Litúrgica de Santa Josefina Bakhita, una mujer esclavizada que, tras su liberación, se encontró con Jesucristo y se consagró a Él.
La Red Clamor de Argentina invita a un momento de Oración y Reflexión contra la Trata de Personas en el marco de la Jornada Mundial propuesta por el Papa Francisco.
En este marco, el Arzobispo Coadjutor de Corrientes y presidente de la Comisión Episcopal de Migrantes e Itinerantes, monseñor José Adolfo Larregain, expresó que, en el Día Mundial contra la Trata de Personas, recordemos a santa Josefina Bakhita, “una mujer que sufrió la crueldad de la trata y la esclavitud, pero que, a pesar del dolor, encontró la redención en la fe y se convirtió en un símbolo de esperanza y fortaleza para los que sufren este crimen atroz. Su vida nos recuerda la importancia de la compasión, la justicia y la lucha incansable contra esta inhumanidad. Unámonos para proteger a los vulnerados y erradicar esta lacra social”
Monseñor Larregain también motivo a educar, hablar y hacer algo según la creencia de cada uno: “Combatir la trata no se limita solo a la reacción; la prevención es fundamental. Educar y hablar sobre los riesgos, fortalecer las comunidades y promover la igualdad de oportunidades son claves para evitar que más personas sean víctimas. Informarnos, actuar y prevenir son las herramientas más poderosas para erradicar este delito. Podemos ayudar a tomar conciencia en nuestras comunidades, colegios, instituciones, parroquias, etc. y unirnos a la lucha por un mundo libre de explotación. No permitamos que continúe, podemos hacer algo: rezar, meditar o profundizar según la creencia de cada uno; buscá organizaciones que trabajan contra la trata en tu comunidad; colaborá, doná a causas que apoyen esta lucha, y educa a otros sobre los signos de la trata. Juntos podemos marcar la diferencia y construir un mundo libre de explotación”