Los informes técnicos sobre condiciones de vida elaborados por el INDEC para conocer la incidencia de la pobreza y la indigencia en 31 conglomerados urbanos del país se conoció esta semana y estudian los niveles registrados en encuestas permanentes de hogares para el segundo semestre de 2024. Según ese resumen ejecutivo, 2.9 millones de hogares se registran en situación de pobreza, con un ingreso familiar en torno a los $600.000, con una canasta básica estimada en $952.000. Al tomar las mediciones en cantidad de personas, estimaron que el indicador es del 38,1%.
La evaluación se realizó con mediciones hechas también por región. Y en ese contexto, es el NEA la zona del país con mayor nivel de pobreza. Sin embargo, la provincia de Corrientes exhibió en ese período indicadores mucho mejores que el resto de las jurisdicciones de la región, en incluso mejor que la media nacional y los indicadores de otras provincias y ciudades del país, como Mendoza, Paraná o Santa Fe.
Con un promedio regional del 47% de pobres en el NEA, la zona de mayores niveles de pobreza fue el Gran Resistencia (60.8%), seguida por Formosa (46,2%), Posadas (43,4%) y finalmente Corrientes (36%); más similar a indicadores de la Patagonia (Comodoro Rivadavia 34,7% o Rawson con 36,8%) que a otras ciudades ubicadas en regiones con otro perfil productivo, como el Gran Mendoza (42,2%) o el Gran Santa Fe (43,4)%).
Con los datos del INDEC, desde el gobierno nacional remarcaron que aún con niveles todavía muy altos de este indicador social, así como los de indigencia, la baja generalizada de pobreza en el país es una tendencia en retroceso que continúa en 2025. El retroceso de los niveles de inflación y el sostenimiento de políticas sociales como las de la Asignación Universal y la Tarjeta Alimentar habrían sido parte de los factores que sostienen este proceso de desaceleración de la pobreza.