
Del control físico y documentológico sobre el mismo, se constató que transportaba piezas ícticas, las cuales no se encontraban empaquetadas ni conservaban la debida cadena de frío, encontrándose no aptas para el consumo humano. Asimismo, el vehículo no contaba con las habilitaciones correspondientes para el transporte de alimentos.
Con la presencia de testigos se contabilizaron 63 surubíes, 35 bogas, 54 patíes y un pacú, elementos que carecían de la documentación exigida para su legal tenencia y traslado.
Se procedió a labrar las actas de rigor, secuestrando la totalidad de los ejemplares, entregándolos a delegados de la Dirección de Flora y Fauna de Ituzaingó para su posterior desnaturalización.