
Los manifestantes arrojaron piedras de todos los tamaños y pedían Justicia. Varios patrulleros llegaron al lugar y Laudelina fue trasladada a otro destino, para evitar mayores desmanes.
Tres Policías y un periodista resultaron con lesiones leves producto de la lluvia de piedras.
Después de varios minutos de enfrentamientos la calma volvió al lugar.